Plombemia
Lunes, 21 Septiembre 2015
Plombemia.
VENENO SILENCIOSO
La detección de casos de niños con plomo en Uruguay comenzó
en el 2001, en ese año en el barrio de Montevideo de “La Teja” surgieron varios
casos, y hasta hoy no han parado de registrarse. La Unidad Pediátrica Ambiental (UPA,
dependiente de ASSE y del Departamento de Toxicología de la Facultad de
Medicina), recibió desde 2010 a la fecha unas 700 consultas anuales, lo que
implicó cerca de 120 contaminados con plomo cada año. La Intendencia capitalina
intervino ocho asentamientos con exceso de plomo en el entorno del arroyo
Pantanoso. A 15 años de los recordados casos de La Teja, la plombemia aún pisa
fuerte en los sectores más pobres.
María José Moll, pediatra e integrante de la UPA, explicó
que los niños absorben el plomo fundamentalmente por la vía digestiva y la
aérea. El plomo aparece en desechos industriales, baterías y cables usados,
naftas con plomo y pinturas con plomo. Darío Pose, médico toxicólogo y
coordinador de la UPA, dijo a El País que la mayoría de las consultas que
reciben se deben al plomo. Los daños que genera ese metal son graves, pero no
son inmediatos. "Cuando los niños pequeños se exponen al plomo pueden
tener afectaciones del crecimiento, del neurodesarrollo y de la conducta, pero
estos recién se harán visibles más adelante. Cuando la mujer embarazada se
expone, el niño también sufre grandes problemas. Puede generar partos
prematuros y afectaciones crónicas"
González explicó que el valor máximo que se toma como
aceptable para zonas pobladas o áreas recreativas es de 400 miligramos de plomo
por kilo de tierra, y contó que en algunos "puntos calientes" han
encontrado hasta 30.000 miligramos.
Mira este video para profundizar en el tema de plombemia en Uruguay.
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